Bruno:
Cuanto tiempo ya ha pasado desde ese día que siempre se recuerda una y otra vez, ese útlimo día que estuviste con nosotros y que nadie quisiera recordar, pero a la vez en las mentes de todos nosotros, repasamos y repasamos cada momento, para ver, para lograr comprender que pasó.
Para la gente, (que tanto nos ha ayudado) son 11 años y un poco más y todavía cuando alguien se acuerdan de vos me preguntan: "Lo de tu hijo, se sigue investigando?..." y tengo que contestarles que nosotros, la familia, sí, tratamos de seguir investigando, pero para la justicia tu causa, como la de tantos otros chicos y chicas desaparecidos, duermen archivadas, salvo si les acercamos algo para que reanuden su trabajo.
Para mí el tiempo no puede contarse en años o en meses, yo no puedo medirlo así, para mí el tiempo pasa mucho más rápido.
Cada día, teniendo la esperanza de algo, nombrándote por cualquier tema que se hable con tus hermanos, tocando tu ropa cada vez que abro el placard para buscar algo, mirando esos dibujos tan lindos que nos dejaste, guardando siempre esas piedritas, tornillos, pedacitos de cualquier cosa, y demás porquerías, como te decía yo cada vez que juntabas algo.
Sabés? desde hace tiempo, cuando voy por la calle y alguna de esas cosas me llaman la atención, me agacho, las levanto y las guardo, seguro que algún día juntos vamos a armar algo de esas cosas tan increíbles que vos fabricabas.
Ahora acá, todo es muy distinto y eso me hace mucho mal, porque yo quisiera que vuelvas y no sintieras así de golpe el tiempo que pasó. Pero ahora todo es diferente, nosotros cambiamos mucho. El dolor de no tenerte nos cambió, nos enfrentó, nos separó. El dolor de tener que llevar la vida como mejor podemos,como se nos presenta día a día.
Pero hay algo muy fuerte que me une a vos a través de tu mirada, cada día, en casa o en cualquier lugar por donde voy y me encuentro con tu foto pegada por tantos lugares. A través de tus ojos llego a vos, mirándote fijamente mi pensamiento penetra en tu corazón y tengo la esperanza que estés donde estés, estoy segura que llego a vos.
Te amamos Brunito, con todos nuestros errores del pasado y todos los del presente. No supimos darle la familia unida que uds nesecitaban, pero te queremos con nosotros y sé también que antes de mamá y papá, sos hijo de Dios y si nosotros hoy no podemos protegerte, él lo está haciendo. Esa es mi fortaleza y mi gran esperanza hoy, creer que Dios no va a dejar que nadie te haga daño. Sos lo último que pasa por mi mente y mi corazón cuando logro dormirme y lo primero cuando me despierto.
A veces decaigo y pienso que algún día podría pasar que tenga que sentarme ante tus hermanos y decirles que fuimos derrotados, que no supimos "como hacer para encontrarte". Pero no podría mirarlos y decirles que hoy ellos viven así porque yo no me animé a luchar...
Por eso me levanto y sigo como puedo. Quiero seguir luchando por tu encuentro, por la verdad, y por la justicia para vos y muchos otros que no se saben adónde están.
Te amo.
Mamá

Tu osito - compañero fiel de cada una de tus noche de infancia - me sigue acompañando de la misma manera... en los caminos de tu búsqueda.